Este modelo permite al trabajador impugnar judicialmente sanciones disciplinarias como amonestaciones o suspensiones sin goce de haber, cuando resultan arbitrarias o desproporcionadas. Se tramita ante el Juez Laboral especializado y se fundamenta en la protección frente al ejercicio abusivo del poder disciplinario del empleador. “Porque al servir a los demás seremos libres” (José María Pacori Cari).

