La nulidad del acto administrativo permite corregir decisiones contrarias al orden jurídico, ya sea por vicios formales o sustanciales. Es un mecanismo de control que protege derechos, refuerza la legalidad y asegura que la administración pública actúe conforme a la Constitución y el interés general establecido por la ley. “Porque al servir a los demás seremos libres” (José María Pacori Cari).

